La ONU ha celebrado el acuerdo de alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, instando a facilitar la paz en la región. Este anuncio se produce tras la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de suspender acciones militares durante dos semanas, luego de que Teherán aceptara un alto el fuego temporal y la apertura del estrecho de Ormuz, vital para el comercio global de petróleo.
Trump mencionó que Irán presentó un plan de paz de 10 puntos, considerado como una base viable para avanzar en la resolución del conflicto que comenzó el 28 de febrero. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha solicitado la extensión del plazo de negociación y el levantamiento temporal de las restricciones en Ormuz durante este periodo. Adicionalmente, China ha instado a Irán a mostrar flexibilidad y reducir tensiones.
Las advertencias de Trump, que generaron alarma en la comunidad internacional, son vistas por el representante iraní ante la ONU, Amir-Saeid Iravani, como provocaciones que podrían incitar crímenes de guerra. La situación es compleja y refleja la fragilidad de la paz en la región, con posibles repercusiones en los mercados energéticos y la economía mundial.