El presidente Javier Milei anunció que el Gobierno argentino no tiene planes de acceder a los mercados internacionales de deuda, a pesar de la reciente caída en el riesgo país. Esta decisión se enmarca en una estrategia que busca reducir la oferta de bonos soberanos, fortaleciendo así su demanda para bajar las tasas de interés.
En un comunicado en su cuenta de la red social X, Milei explicó que los pagos a organismos multilaterales se realizarán a través de la liquidación de activos del Estado. Además, ratificó el compromiso de mantener un déficit cero para garantizar el pago de los intereses de la deuda, indicando que, en el peor de los casos, se consideraría únicamente un roll-over.
A pesar de la mejora en los indicadores financieros y la estabilidad en el mercado, el presidente subrayó que no se prevé una emisión de deuda internacional en el corto plazo. Esta postura responde a la intención del Gobierno de consolidar el equilibrio fiscal como eje del programa económico liderado por el ministro de Economía, Luis Caputo.