Las tensiones sobre la política económica en Argentina se han intensificado tras un intercambio entre el economista estadounidense Robin Brooks y el secretario de Política Económica, José Luis Daza. Brooks, conocido por sus críticas a los controles cambiarios, argumentó que la política cambiaria del presidente Javier Milei beneficia a una élite adinerada, mientras que perjudica a la mayoría de la población. Afirmó que el Producto Interno Bruto (PIB) del país se desploma debido a esta situación.
En respuesta, Daza defendió la estrategia del gobierno y cuestionó la comprensión de Brooks sobre la economía argentina. Destacó que Argentina es una de las economías más dolarizadas a nivel mundial, donde la mayor parte de la riqueza se mantiene en dólares y el peso tiene un papel muy limitado. Según Daza, la base monetaria equivale a menos del 4,5% del PIB, lo que lo convierte en uno de los índices más bajos globalmente.
Además, Daza estimó que los argentinos poseen alrededor de US$ 200.000 millones en billetes en cajas de seguridad dentro del país y cerca de US$ 400.000 millones en el extranjero. Señaló que los sectores más adinerados convierten dólares a pesos solo para gastos cotidianos, lo que subraya la grave situación económica que enfrentan los trabajadores asalariados, quienes sufren las consecuencias de las devaluaciones del peso.