La crisis en el sector vitivinícola de La Rioja afecta a cinco fincas, poniendo en riesgo el empleo de 135 familias. César Taquia, Secretario General del Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (SOEVA), destacó la falta de respuesta del gobierno provincial ante una situación crítica marcada por la caída en las ventas y la falta de comercialización de vinos.
El gremio está lidiando con siete procedimientos de crisis, señalando que la contracción del consumo ha generado un efecto dominó que impacta tanto a productores como a trabajadores. Actualmente, 1.000 hectáreas están en abandono y 650 hectáreas enfrentan un futuro incierto debido a la falta de rentabilidad.
Adicionalmente, se reportan 64 perforaciones paradas por cortes en el suministro eléctrico, lo que agrava la situación, ya que los viñedos requieren riego en esta época del año. Desde hace 50 días, el sindicato ha solicitado al gobierno provincial la declaración de emergencia vitivinícola, pero hasta el momento no ha recibido respuesta.
Ante la inacción del Ejecutivo, el sindicato ha iniciado gestiones a nivel legislativo, dialogando con diputados provinciales y referentes de la Cámara de Chilecito, aunque los esfuerzos por establecer un diálogo a nivel nacional no han sido exitosos.