El proyecto Vicuña, destinado a la construcción de una ciudad para albergar entre 3.500 y 5.000 trabajadores mineros, se está llevando a cabo en la cordillera sanjuanina. La iniciativa, que involucra a las empresas Lundin Mining y BHP, contempla la importación de módulos prefabricados desde China para facilitar la instalación rápida de viviendas en la región montañosa.
En una primera fase, se prevé la instalación de 2.500 camas en el complejo habitacional Batidero, aunque se anticipa que esta cifra podría aumentar a 12.000 trabajadores en el futuro, lo que requeriría expandir el complejo a unas 6.000 plazas. La firma Beijing Chengdong será responsable del diseño modular, utilizando "casas contenedor" que incluyen mobiliario y electrodomésticos.
La adjudicación del proyecto a un consorcio que incluye a PowerChina y RAFA S.A. ha generado inquietudes sobre el empleo local, ya que la construcción en Argentina hubiera generado al menos 500 empleos directos, mientras que al importar los módulos, se estima que solo se crearán 50 puestos laborales. La diferencia de costos entre construir en el extranjero y en el país plantea un desafío para la industria local, que ya enfrenta altos costos operativos.